El sector fotovoltaico ha experimentado el mayor crecimiento en los últimos años

Artículo publicado en “ABC- on-line”
El sector fotovoltaico ha experimentado el mayor crecimiento en los últimos años

Cuando la Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció en noviembre del año pasado que «la era del petróleo barato se había acabado», pocos podían pensar las consecuencias que la escalada de precios del barril de Brent iba a tener en breve. Unos meses después, el norte de África estaba en plena primavera Árabe y el Banco Central Europeo (BCE) subía los tipos de interés por primera vez en dos años. La razón esgrimida por Trichet fue la de controlar el elevado coste del crudo. En mayo de este año, el ministro de Industria, Turismo y Comercio Miguel Sebastián cifró en 50.000 millones de euros, un 5% del PIB, la factura energética de España para 2011, con una dependencia cercana al 80% de su consumo. La AIE señaló en mayo la evidencia tras la tormenta: el precio del crudo ponía en riesgo la recuperación económica global.
Mientras 2011 ha sido un año aciago para el sector de las energías fósiles y el nuclear, Bloomberg anunció en un informe la semana pasada que la inversión global en renovables en el último año había crecido un 32%. «Fukushima ha supuesto un antes y un después para la energía atómica» sentencia Mariano Marzo, catedrático de Recursos Energéticos de la Universidad de Barcelona.
La inversión en renovables aumentó un 32% en 2010, según Bloomberg
«El avance de las energías renovables es imparable: por razones medioambientales, de seguridad de suministro y de competitividad económica» asegura el catedrático. Según considera Marzo, estamos viviendo un doble proceso que implica una decadencia de las tradicionales formas de suministro energético y un auge de los nuevos modelos limpios. José María González Vélez, presidente de la Asociación de Productores de Energías Renovables (APPA) señala el avance tecnológico que se ha producido para favorecer el transporte de la energía y «acercar la producción al punto de consumo».
«El año pasado las energías limpias generaron el 32,6% de la electricidad consumida en nuestro país», apunta González. Según un reciente informe de la AIE, las energías renovables han experimentado un crecimiento de entre un 30% y un 40% en los últimos años. Christof Rühl, economista jefe de BP declaró a «Financial Times» que desde 2006, su aporte al crecimiento de la energía primaria fue del 10%, «mayor que la contribución al crecimiento de productos derivados del petróleo».
«Las perspectivas son favorables» admite Carlos Gascó, analista de la AIE, que cita la imposición de tasas a las emisiones de CO2 como las aprobadas recientemente en la Unión Europea y Australia como un factor más que beneficia a la competitividad del sector.
Hacia un cambio de poder
Sin embargo, el cambio de péndulo no sólo está yendo de una clase de energía a otra, sino también de unos países desarrollados en crisis hacia unos emergentes que están aprovechando su buen momento económico. «Las economías occidentales han reducido su ritmo de expansión en este sector y el epicentro se ha desplazado hacia el este y a China en particular», apunta Gascó.
«China es el número 1 en renovables y lo va a ser en energía nuclear»
La nación asiática, hasta ahora líder en emisión de gases invernadero, ha diseñado un ambicioso programa de apoyo a las energías renovables que ya le ha llevado a convertirse en el país líder de potencia eólica instalada en el mundo. Marzo señala que China «tiene un desarrollo brutal» en este aspecto. «Cuentan con las materias primas y poseen el “know how” ya que a los países desarrollados les hemos hecho la curva de aprendizaje y han importado las tecnologías para ello: son el número 1 en renovables y pronto lo van a ser en energía nuclear», asevera. «La subida de precios de los combustibles fósiles, ha hecho que los países emergentes tengan un gran interés en las renovables», avisa el presidente de APPA.
A pesar de las buenas perspectivas del sector, Carlos Gascó recuerda que algunas energías renovables como la eólica o la fotovoltaica, deberán hacer frente a la falta de competitividad económica. Según Gascó, las energías limpias deberán solventar la oposición de nuevas fórmulas energéticas de bajo coste como el gas natural pizarroso.
«El proceso de cambio será lento», avisa, aunque recuerda que el desarrollo de las renovables es «imparable». Las energías verdes aparecen ya como la respuesta a las necesidades energéticas del futuro ante el alto coste del barril de petróleo, que según Marzo «no volverá a tener precios bajos a no ser que entremos en otra recesión».

Esta entrada fue publicada en acciones piloto, panel de expertos y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario